
Foto: Prensa UNCo
La Universidad Nacional del Comahue (UNCo) realizó este lunes 27 el acto de entrega de legajos a familiares de estudiantes, trabajadoras y trabajadores de la Casa de Estudios, víctimas de terrorismo de estado.
La actividad formó parte de la agenda de eventos organizados por la Universidad en conmemoración del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia.
Durante el acto, la Rectora Beatriz Gentile, dijo que la entrega de los legajos es una actitud de la institución. Sostuvo que se trata de un acto de reparación histórica, y recordó el paso de Cecilia Vecchi, estudiante de servicio social.
Hizo hincapié en que en estos legajos hay parte de la historia de la Argentina y profundizó en que actos como estos son parte de una larga lucha contra la impunidad.
Por último, repasó las consecuencias de los juicios por delitos de lesa humanidad y los consideró como un acto de rebeldía contra el negacionismo. Asimismo indicó que la entrega de estos documentos significa ponerle una presencia a la ausencia de los detenidos desaparecidos, indicó Gentile.
Dora Seguel, victima del terrorismo de estado, expresó estar muy emocionada y sorprendida por ver el encuentro de compañeros luego de mucho tiempo. "Es un canto a la vida", manifestó.
Luego, durante el acto, se refirió en particular del Operativo Cutral Có, relató como nació la necesidad de seguir llevando adelante actividades para recuperar la memoria de los Detenidxs Desaparecidxs de la región. Afirmó que el acto es un reencuentro por la vida, y agradeció la predisposición de la UNCO para completar la entrega de los legajos.
Por su parte, Pablo, hijo de Oscar Hodola, consideró que la entrega de estos documentos es "un escalón más en esta búsqueda por saber y conocer a ese ser querido que ya no está" y reconstruir su propia historia.
Pablo Hodola, además, celebró el reencuentro y la reconstrucción de la historia. Hodola informó que, gracias a la nulidad de las leyes de obediencia debida debida y punto final, pudo empezar a decir que es "hijo de desaparecido".
A su vez, Juan Sebastián Villarreal, hijo de Oscar Andrada, consideró que los legajos son "muchos más que papeles". "Son sueños que fueron arrebatados", enfatizó.
Ya en el acto, Villarreal se remitió a la carta abierta de Rodolfo Walsh, donde señalaba que el golpe de estado había interrumpido un gobierno al que le quedaban nueve meses y reflexionó sobre qué hubiera pasado si ese hecho no hubiera ocurrido. "Tenemos que recuperar ese país que nos arrebataron", remarcó.
Raúl Giovanni, compañero de estudiantes de Ingeniería, recordó los años de la sede en Challaco, donde fue para "poder estudiar en una Universidad pública y gratuita", y el encuentro con los obreros del Chocón. "Fue mi primera experiencia para entender que trabajadores y estudiantes podíamos tener la fuerza necesaria para doblegar los intereses de los poderosos".
Elida Sifuentes, estudiante de servicio social durante la dictadura cívico militar, agradeció la posibilidad de compartir sus recuerdos, que son "los recuerdos de todos". Por ello, trajo al presente los nombres de sus compañeras y compañeros, que conoció en la Escuela de Trabajo Social. "Queríamos cambios profundos, estructurales. Por eso se luchaba", comentó.