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Francesca Lessa declaró sobre el Plan Cóndor. “Muchos militantes del MIR son secuestrados y desaparecidos en Argentina”
La académica especializada en Plan Cóndor, Francesca Lessa, fue convocada como testigo experta para brindar información de contexto vinculado al caso de la pareja chilena desaparecida en Argentina Carmen Delard Cabezas y José Luis Appel de la Cruz. Tras casi dos horas de exposición, el imputado Jorge Héctor Di Pasquale la consultó sobre la coordinación de los movimientos revolucionarios de la América Latina.
Terror sin fronteras
El Plan Cóndor fue una “red secreta y trasnacional” creada a finales de 1975 por las Fuerzas de Seguridad e Inteligencia de cinco países de América del Sur, con el propósito de “coordinar las políticas represivas a nivel regional” y “eliminar a los militantes en el exilio”, definió Lessa. El acuerdo fundacional de este “sistema” fue firmado primero por Argentina, Chile, Paraguay, Uruguay y Bolivia e incorporó, en forma progresiva entre el ´76 y ´78, a Brasil, Ecuador y Perú.
El blanco de ese sistema represivo eran las agrupaciones políticas y movimientos revolucionarios, según explicó la testigo, al detallar que sumó 805 víctimas durante la década del ´70, de las cuáles el 40% eran militantes políticos y el 36% integrantes de grupos armados. Destacó que los principales perseguidos pertenecían del Movimiento de Liberación Nacional (MLN) de Uruguay, Montoneros de Argentina y el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) de Chile.
Lessa indicó que si bien el acta fundacional fue firmada en 1975, los embriones de la colaboración represiva entre los países de América del Sur se remontan al ´69. Asimismo, diferenció distintas etapas: hasta 1974 con las fuerzas policiales como actor principal; entre el ´74 y hasta la institucionalización del Sistema Cóndor en el ´75, permanecería aún bajo la coordinación policial; una tercera etapa se ubica entre 1975 y febrero del ´76, en la que se incorporan las Fuerzas de Seguridad e Inteligencia militar, y en la que se registra una cooperación multinacional de dos o más países; la cuarta fase con un pico en cantidad de víctimas, situada entre marzo del ´76 y diciembre del { 78; y la última, entre el 1979 y el ´81, donde las operaciones vuelven a ser bilaterales.
Por otro lado, la testigo distinguió cuatro pilares que constituyeron el Sistema Cóndor, alcanzando este una dinámica “institucionalizada” y “sofisticada”: 1 - El sistema secreto y encriptado de intercambio de información respecto de “blancos” a perseguir y acciones; 2- La dinámica operativa, con grupos de tareas internacionales y una oficina de mando de operaciones que funcionaba en Argentina, respecto de lo cual subrayó que se trababa de un país que albergaba miles de personas exiliadas; 3- El funcionamiento de un banco de datos centralizado; 4- La conformación de una unidad ultrasecreta, integrada por agentes argentinos, chilenos y uruguayos que, tras formarse en nuestro país, se trasladaron a Europa con el fin de “aniquilar blancos” refugiados allí.
La académica indicó que existieron centros clandestinos de detención y tortura en los que se alojaban a las personas detenidas ilegalmente por el sistema represivo regional. De entre ellos destacó el Centro Orletti situado en Argentina, por donde pasaron 300 de estas víctimas. “Había un sadismo o tratamiento aún peor que en otros sitios”, sostuvo Lessa sobre las condiciones “inhumanas” con las que eran atormentados quienes estuvieron allí secuestrados. También apuntó el robo de infantes menores de 2 años hijos e hijas de militantes, y la apropiación de bebés nacidos en cautiverio.

“Argentina se terminó convirtiendo en una trampa mortal”
Entre las tres principales organizaciones perseguidas por el Sistema Cóndor se encontraba el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) de Chile, en donde militaba la pareja de Appel de la Cruz y Delard Cabezas, desaparecidos en Argentina en diciembre de 1976. A propósito del tratamiento en este juicio de los mencionados casos bajo el delito de homicidios, Francesca Lessa puso la lupa en lo relativo a la represión a la militancia chilena refugiada en otros países.
El MIR fue una organización armada creada en 1965, en un inicio por obreros y campesinos e incorporando luego estudiantes, y que se definía como de vanguardia marxistaleninista, según sostuvo la testigo experta. Indicó que, cuando se instauró allí el Golpe de Estado en 1973, la primera definición del movimiento fue pasar a la clandestinidad permaneciendo en ese país. En una segunda instancia, tras el asesinato de su líder, finalmente el MIR definió establecer una “base de resistencia” en Argentina, de forma que, para 1974, gran cantidad de sus integrantes cruzaron la cordillera de los Andes.
“Muchos militantes del MIR son secuestrados y desaparecidos en Argentina”, destacó Lessa. Seguido explicó que nuestro país ocupó un rol central en el Plan Cóndor con la participación del Batallón de Inteligencia 601 y habiendo conducido la presidencia del operativo –que era rotativa- en 1976 y ´77, a cargo de los directivos de la SIDE. También se refirió al rol que ocupó Arancibia Clavel, agente clandestino de la DINA, quien “tenía una red muy extensa de contactos” y operaba en la persecución a chilenos en Argentina.
Por último, ilustró lo afirmado con algunos datos: De las 115 víctimas chilenas del Plan Cóndor el 90% fueron perseguidas en Argentina -puntualmente en Buenos Aires y zonas fronterizas como Mendoza y Neuquén- y el 26% pertenecían al MIR. En tanto que del total citado, el 41% sobrevivienron secuestros y torturas, el 35% permanecen desaparecidas; y un 10% fueron asesinados.

La JCR, eje de las preguntas de la defensa
Por el homicidio de los militantes Appel y Delard llegan como imputados a este juicio los militares Jorge Héctor Di Pasquale y Sergio Adolfo San Martín. Su defensa a cargo del Ministerio Público consultó a la académica en torno al rol de la Policía Federal y la SIDE dentro del Sistema Cóndor, así como las sedes de mando y las comunicaciones encriptadas. Previo a finalizar la audiencia, el propio Di Pasquale -conectado en forma virtual desde el penal donde cumple condena por delitos de Lesa Humanidad- solicitó realizar preguntas que, tras darse a conocer, fueron autorizadas por el juez Alejandro Cabral.
El ex miembro del Ejército buscó ampliar la información sobre la JCR, la junta de coordinación que fue integrada por cuatro grupos armados de Latinoamérica -el MIR de Chile, PRT-ERP de Argentina, MLN-T de Uruguay y el ELN de Bolivia- que, según indicó Lessa, respecto de lo cual agregó que comenzó a gestarse a finales de los ´60 y fue presentada en una conferencia de prensa en Buenos Aires, para 1974. Agregó que en esa instancia las organizaciones anunciaron que buscarían “llevar a cabo de manera conjunta su lucha política e ideológica”, aunque aclaró que no perdieron independencia de acción.
Otras consultas del imputado apuntaron a operaciones guerrilleras en Tucumán, definiciones sobre las ´cárceles del pueblo´ y el funcionamiento de delegaciones de la SIDE en Argentina, ejes sobre los que la testigo, si bien intentó responder y realizar aportes, aclaró que las informaciones solicitada no fueron materia de sus investigaciones y tampoco se enmarcan concretamente dentro del Plan Cóndor por lo que fue convocada como experta.
Francesca Lessa es doctora en relaciones internacionales de las Américas en University College London y docente e investigadora de la Universidad de Oxford en Reino Unido. Profundizó sus investigaciones respecto a la justicia trasnacional, los Derechos Humanos y violencias políticas. En particular, estudia la coordinación represiva del Plan Cóndor y cuenta con varias publicaciones al respecto.
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