Porque la palabra importa

Buenos Aires 373, 3B, Neuquén capital, ARG. | +54 (299) 4482270 |  103.7web@central.uncoma.edu.ar

Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Search in posts
Search in pages

1,975 total views, 1 views today

foto: patriaaustral.com,ar

El convenio entre el Conicet y la empresa que elabora la tela de los superbarbijos permitió a cooperativas de la Economía Popular elaborar estas mascarillas con materiales de nanotecnología.

Alan Gontmaher es un empresario argentino del sector textil. El año pasado, durante las primeras semanas del aislamiento decretado por el gobierno nacional, tuvo la idea de aprovechar la investigación en telas antibacteriales que estaba desarrollando para fabricar un nuevo tipo de toallas y se enfocó utilizarlas para crear «el mejor barbijo del mundo». Tres meses más tarde, con la pandemia ya avanzada, lanzó el tapabocas Atom Protect, desarrollado en conjunto con científicas de la Universidad Nacional  de San Martín y el Conicet.

El desarrollo fue realizado en tiempo récord, en conjunto entre Gontmaher y las científicas Griselda Polla, Ana María Llois y Roberto Candal, que trabajaron con cinco becarios especializados en nanotecnología para la fabricación del barbijo.

El Conicet otorgó a Kovi la licencia exclusiva para la fabricación de la tela con nanotecnología y propiedades anti-virales, anti-bacteriales y fungicidas. En contraprestación, durante el primer semestre  la empresa debía donar el 10% de su producción a pequeños talleres cooperativos. Esto abrió la posibilidad para que emprendimientos de la Economía Popular elaboren estas mascarillas tri-capa de alta tecnología y puedan ofrecerlas a un costo menor que el de mercado.

Sobre este punto Alan Gontmaher fue muy claro al sostener que «nosotros entendemos que la rentabilidad y la vida de la empresa son cuestiones importantes, pero también poder colaborar con la sociedad».

Deja un comentario

Cerrar menú